Rafting

El antecesor más directo del rafting es la balsa de troncos de madera atados entre sí. A mediados de los 70, en el estado norteamericano de Colorado, comienza esta especialidad a tomar auge y se extiende por todo el mundo.

La enorme aceptación que el rafting está teniendo, se debe a la posibilidad que da a cualquier persona de acceder a ríos de aguas bravas sin la necesidad de tener grandes condiciones físicas, ni conocimientos técnicos previos, ya que son gobernadas por expertos guías. Disfrutar de este entorno hace al rafting realmente sugestivo.